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jueves, 10 de marzo de 2016

Disección de una pota

El objetivo de esta práctica es observar la anatomía de un cefalópodo, reconociendo las partes de éste.


Materiales:
Para realizar la disección, se necesita una pota (un cefalópodo parecido a un calamar), un kit de disección que contenga tijeras, pinzas…, un corcho y un folio.


Método de disección:

Primero se coloca la pota sobre el folio y el corcho, para comenzar la disección.
Lo siguiente es extraerle el pico, que se encuentra en el centro de los tentáculos. Con unas pinzas, se busca, se tira de él y fácilmente sale.



A continuación, y con mucho cuidado, se extrae la pluma, procurando no romperla para poder observarla completa.

Posteriormente, se realiza un corte transversal a la pota, de forma que se puede observar el interior de cefalópodo e intentar identificar las partes principales de su anatomía.






Una parte muy importante que posee un cefalópodo es el sifón, que le permite impulsarse y desplazarse por el agua. Se sitúa en la parte inferior, por detrás de los tentáculos.


Se extrae un tentáculo, para conseguir una ventosa. Dicha ventosa se coloca en una placa de Petri llena de agua, para poder observar su estructura al microscopio.





Conclusión:
Gracias a esta práctica, hemos podido analizar la anatomía de un cefalópodo. Hemos ido identificando cada una de las partes de su cuerpo, entre ellas, los tentáculos, el sifón, la pluma, las branquias… Además, en alguna de las disecciones que hemos hecho, hemos podido observar con claridad la bolsa de tinta y el estómago de estos animales. También intentamos encontrar el cerebro y la rádula, pero era bastante difícil. Al extraer ciertas partes, como los tentáculos y las branquias, los hemos podido ver al microscopio.

Disección de una gamba

El objetivo de esta disección es observar la anatomía de un crustáceo, identificando las partes que los caracterizan.


Materiales:
Para realizar la práctica es necesaria una gamba o un langostino, un corcho, alfileres, tijeras, pinzas y un folio.


Método de disección:


Primero, se coloca la gamba sobre el corcho. A continuación, se retira el exoesqueleto y se van sacando poco a poco todos los apéndices: maxilas, maxílulas, mandíbulas, antenas, anténulas, pereiópodos, pleiópodos, urópodos y telson.

Todas las partes se van colocando sobre el folio, en el orden en el que se encuentran normalmente en el crustáceo.



También se podría sacar el contenido interior de la gamba, pero no siempre se consigue hacer sin romperlo.


Conclusión:
Con esta práctica hemos analizado toda la estructura de un crustáceo. Así, hemos visto que su cuerpo está compuesto por cefalotórax y abdomen, que posee un exoesqueleto, las partes en las que se divide el abdomen y los numerosos apéndices a lo largo de todo su cuerpo con diferentes funciones. Estos apéndices son las antenas, las anténulas, las mandíbulas, las maxilas, las maxílulas, los pereiódopos, los pleiópodos, los utópodos y el telson. Además hemos observado el interior de un crustáceo, es decir, los órganos que tiene. Todo esto nos ha servido para recordar mejor como es la anatomía de los crustáceos, que es más compleja de lo que parece.

Disección de unos pulmones

El objetivo de esta práctica es observar la estructura interna y externa de unos pulmones, identificando las partes.


Materiales:
Se necesita un par de pulmones (de cerdo), tijeras, bisturí, pinzas y bandeja.

Método de disección:



Para empezar, se colocan los pulmones en la bandeja. Se hace un corte transversal en la tráquea.Dentro de ella se pueden observar los anillos cartilaginosos que la caracterizan.


A continuación, se van dando una serie de cortes en los pulmones. Así, se tratan de observar los bronquios y bronquiolos, es decir, las ramificaciones de la tráquea.


Conclusión:
Gracias a esta práctica, hemos sido capaces de analizar un pulmón real e identificar las partes que tiene. Además, hemos comprobado todo lo que habíamos aprendido, como que el pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo dos, que tienen poca densidad por todo el aire que contienen o que son de un tejido esponjoso. También hemos analizado la tráquea, sus cartílagos anillados perfectos que nunca se cierran y su considerable consistencia.

Disección de un corazón

El objetivo de una disección de corazón, es explorarlo interna y externamente; además de identificar las partes características de este órgano que son las aurículas, los ventrículos, el septo, las válvulas, las arterias y las venas.
Materiales:
Para realizar la práctica, es necesario un corazón (en este caso, de cerdo), una bandeja, unas tijeras, unas pinzas y un bisturí.


Método de disección:

Para empezar, se puede observar que el corazón tiene una parte posterior y una parte anterior. La anterior es más convexa que la posterior, y es por donde se comenzará a diseccionar.

Con el bisturí, o unas tijeras, se realiza un corte en la parte izquierda del corazón. Así, se observa que la masa muscular del ventrículo izquierdo es muy gruesa, se puede apreciar la válvula tricúspide sujeta por los pilares tendinosos, que conecta el ventrículo con la aurícula del lado izquierdo




Pilares tendinosos (izq.) y válvula tricúspide (cent.), ventrículo izquierdo (der.)



El siguiente paso es cortar en el lado derecho. Aquí se verá que la masa muscular del ventrículo es más fina, se observa la válvula mitral o bicúspide, sujeta también por unos pilares tendinosos, uniendo el ventrículo y la aurícula derechos.


Si a partir de las válvulas se sigue cortando, se podrán ver las paredes interiores de las aurículas.




Conclusión:
En esta práctica hemos podido observar las partes del corazón que hemos estudiado, en uno real. Además, hemos visto cómo son las capas de grasa que recubren el corazón, hemos comparado el grosor de los ventrículos, comprobado la gran resistencia que tienen los pilares tendinosos, la diferencia entre las válvulas tricúspide y mitral, el recorrido que hace la sangre a través del corazón, la posición de las venas y las arterias… todo ello de una forma muy buena, ya que, al haberlo visto en la realidad, ha sido más fácil recordar la anatomía de este órgano.

lunes, 1 de junio de 2015

Práctica 1: extracción de ADN

Título: Extracción de ADN

Materiales: espinacas, sal, arena, agua fría, alcohol frío, fairy, zumo de piña, tubos de ensayo, gradillas, colador, mortero, pipetas.

Método: Para hacer la extracción de ADN se lleva a cabo el siguiente proceso:

En el mortero se echan las espinacas y se añade un pizco de sal y un poco de arena como abrasivo para las células. Todo ello se machaca. Con la sal se estabilizan las moléculas y con la arena se rompen las células.
Cuando está listo se echa agua fría y se mezcla hasta que quede una solución más o menos homogénea.


Se cuela la mezcla y nos quedamos con la solución madre (el líquido que queda de mezclar las espinacas con el agua)

Dicha solución se vierte en un tubo de ensayo y se le añaden 1 o 2 ml de fairy. Y se homogeniza. Así se digiere y se separa el ADN de las membranas nucleares.

Se deja reposar y se le añaden 1 o 2 ml de zumo de piña, que sirve para eliminar las proteínas que rodean el ADN.

Finalmente, después de dejarlo reposar, se echan unos 2 ml de alcohol etílico frío por la pared del tubo de ensayo. Debe quedar en la superficie de la mezcla, porque como el ADN se disuelve mejor en alcohol sube hacia arriba.
Resultados: El resultado obtenido fue que poco a poco, los hilos de ADN iban subiendo hacia el alcohol.


Conclusiones: En la práctica con las espinacas no se ha podido comprobar muy bien esta extracción; salieron menos hilos de ADN que los esperados.

domingo, 31 de mayo de 2015

Práctica 1: determinación de lípidos

Título: Determinación de lípidos

Materiales: tubos de ensayo, gradilla, aceite, marcadores de vidrio, varilla de cristal, pinza, pipetas, mechero, vasos de precipitados, acetona, tinta china roja, solución de Sudán III, solución NaOH al 20%

Método: Para hacer la determinación de lípidos hemos utilizado el método de tinción. En un tubo de ensayo se echan 2 ml de aceite, y en otro tubo otros 2 ml. Después, en cada tubo, se vierten 5 gotas de Sudán III y de tinta roja, respectivamente. Esto nos ayudará a teñir los lípidos y así comprobar que están en el aceite.
El otro método que llevamos a cabo fue el de la saponificación. Consiste en echar otros 2 ml de aceite en un tubo de ensayo y ahí añadir 2 ml de solución de NaOH al 20%. Dejándolo reposar unos 20 o 30 minutos, en la parte superior del tubo se va a formar jabón.
También hicimos una prueba de la solubilidad de las grasas. Para ello utilizamos dos tubos de ensayo. En uno echamos 2 ml de aceite y 2 ml de agua, y en el otro 2 ml de aceite y 2 ml de acetona (que utilizamos como disolvente orgánico)

Resultados:
  • Tinción: con la solución de Sudán III, comprobamos que se teñía todo y se podían distinguir los lípidos. Con la tinta roja solamente se teñía el líquido.
  • Saponificación: después de esperar a que se llevara a cabo la reacción, en nuestros tubos de ensayo se podía diferenciar perfectamente el jabón que se había formado.
  • Solubilidad: el agua con el aceite no se mezclan, ya que son insolubles. Pero, con la acetona, se puede observar que nada más echarla en el aceite, se disuelven.












Reacción de saponificación



 Conclusiones: Viendo los resultados obtenidos llegamos a la conclusión de que:

  • Con la tinción podemos determinar si hay o no lípidos en una solución
  • Con la saponificación podemos formar jabón llevando a cabo una serie de reacciones químicas
  • Con la solubilidad comprobamos la capacidad de disolución de los lípidos en diferentes mezclas





domingo, 10 de mayo de 2015

Práctica 1: determinación de prótidos

Título: Determinación de prótidos

Materiales: tubos de ensayo, gradilla, mechero, vaso de precipitados, pipetas, solución de HCl concentrado, alcohol etílico, SO4Cu al 1%, NaOH al 20%, leche (y clara de huevo), Albúmina al 2%.
 
Método: Para hacer la determinación de prótidos, primero utilizamos la leche. Lo primero es hacer el experimento prueba, con agua, para comprobar que las pruebas dan negativo, al no haber prótidos en el agua.
Coagulación: en un tubo de ensayo, se echan 2 ó 3 ml de leche. Dicho tubo se pone al baño maría. En otro diferente, con la misma cantidad de leche, se añaden 2 ó 3 ml de HCl; en un último tubo con leche, se añaden 2 ó 3 ml de alcohol. Se esperan los resultados.
Pruebas de Biuret: en un nuevo tubo de ensayo, echaremos 3 ml de albúmina a los que añadimos 1 ml de sulfato de cobre (SO4Cu) y 3 ml de NaOH. Los tubos con la leche se dejan reposar, esperando la coagulación.
Todo este proceso se realiza de nuevo, pero esta vez utilizando clara de huevo en lugar de leche y albúmina.

 











Tubos de ensayo con leche al baño maría.


Resultados:En el tubo con la leche al baño maría, se puede observar la coagulación de las proteínas de la leche. La leche con el alcohol, también coagula; pero, con el ácido clorhídrico puede quedar un resultado positivo o negativo. La prueba de los reactivos de Biuret con la albúmina dan positivo, torna a un color morado.
En los tubos con la clara de huevo los resultados fueron todos positivos: las coagulaciones y las pruebas de Biuret.

 





A la izquierda la preuba con agua (azul, negativo), a la derecha la albúmina (morado, positivo)
















 Leche coagulada





 










 Clara de huevo coagulada




 











 Leche con los reactivos de Biuret: positivo.


Conclusiones: Viendo los resultados obtenidos llegamos a la conclusión de que, tanto la leche, como la albúmina, como el huevo, contienen proteínas.



domingo, 19 de abril de 2015

Práctica 6: determinación de glúcidos

Además de las prácticas anteriores, hicimos una más con un trozo de pan.
Una compañera de clase lo mastico hasta deshacerlo. Después lo mezclamos con agua para hacer una "disolución" y seguimos el mismo procedimiento que con las demás: 3mL de disolución, uno de Fehling A y otro de Fehling B. Se calienta y el resultado obtenido en este caso es, también positivo.
Lo que pretendíamos hayar con esta prueba es que nuestra saliva hace la misma función que los jugos gástricos, descomponiendo el almidón que contiene el pan en glucosa para poder ser digerida. Al salirnos un resultado positivo, la respuesta es que sí: la saliva es capaz de romper los enlaces de los polisacáridos, convirtiéndolos en monosacáridos.

También en un trozo de pan, para comprobar que había almidón. En dicho trozo echamos unas gotas de lugol y otra de betadine, que son los dos compuestos que son capaces de indicar si hay o no almidón. Al verter los dos líquidos sobre el pan, este se volvió morado, dando un resultado positivo.

Práctica 5: determinación de glúcidos

Título: Determinación de glúcidos, pruebas al almidón

Materiales: amidón, ácido clorhídrico (ClH), bicarbonato de sodio, lugol, betadine, reactivo de Fehling A, reactivo de Fehling B, tubos de ensayo, gradillas, mecheros de alcohol, pinzas, pipetas, pipeteadores.
 
Método: Esta disolución dio negativo en las pruebas de Fehling, así pues, intentaremos conseguir romper todos los enlaces para llegar a los monosacáridos. Primero, se echan 3mL de almidón en un tubo de ensayo. Ahí añadimos tres gotas de lugol, y vemos que la mezcla se vuelve de un tono morado, lo que indica un positivo en almidón. Después, en otro tubo, se echan 3mL de almidón de nuevo y se le añade 1mL de ácido clorhídrico. Esa mezcla se calienta durante 5 minutos con un mechero de alcohol. Se deja enfriar y, antes de seguir, se neutraliza el ClH echando 1mL de bicarbonato. Ahora ya podemos continuar con la reacción de Fehling, que se hace igual que en las anteriores prácticas: 1mL de cada reactivo en cada disolución. Se agita y se pone a calentar. Así se espera el resultado, que debe ser positivo.
Además, se hace una prueba con el betadine: 3mL de almidón y una gota de betadine. Esta mezcla también se vuelve morada, ya que el betadine, al igual que el lugol, contiene yodo, que nos ayuda a averiguar si hay o no almidón.

Resultados: El resultado obtenido ha sido positivo.Utilizando el ClH hemos conseguido romper todos los enlaces y convertir el almidón en glucosa.

Conclusiones: Viendo el resultado obtenido llegamos a la conclusión de que la glucosa se obtiene de diferentes compuestos. Hemos imitado la acción de nuestro estómago (con el ClH) y hemos averiguado que somos capaces de descomponer un polisacárido en monosacáridos (que son los que dan positivo en la reacción de Fehling).












Esta foto muestra el resultado positivo del almidón.

Práctica 4: determinación de glúcidos

Título: Determinación de glúcidos, pruebas a la sacarosa.

Materiales: sacarosa, ácido clorhídrico (ClH), bicarbonato de sodio, reactivo de Fehling A, reactivo de Fehling B, tubos de ensayo, gradillas, mecheros de alcohol, pinzas, pipetas, pipeteadores.
 
Método: Esta disolución dio negativo en las pruebas de Fehling, así pues, intentaremos conseguir romper todos los enlaces para llegar a los monosacáridos. Primero, se echan 3mL de sacarosa en un tubo de ensayo. Después, se le añade 1mL de ácido clorhídrico. Esa mezcla se calienta durante 5 minutos con un mechero de alcohol. Se deja enfriar y, antes de seguir, se neutraliza el ClH echando 1mL de bicarbonato. Ahora ya podemos continuar con la reacción de Fehling, que se hace igual que en las anteriores prácticas: 1mL de cada reactivo en cada disolución. Se agita y se pone a calentar. Así se espera el resultado, que debe ser positivo.

Resultados: El resultado obtenido ha sido positivo.Utilizando el ClH hemos conseguido romper todos los enlaces y convertir la sacarosa en glucosa.

Conclusiones: Viendo el resultado obtenido llegamos a la conclusión de que la glucosa se obtiene de diferentes compuestos. Hemos imitado la acción de nuestro estómago (con el ClH) y hemos averiguado que somos capaces de descomponer un disacárido en monosacáridos (que son los que dan positivo en la reacción de Fehling).












Sacarosa al terminar las pruebas: positivo.

Práctica 3: determinación de glúcidos

Título: Determinación de glúcidos, polisacáridos

Materiales: almidón, reactivo de Fehling A, reactivo de Fehling B, tubos de ensayo, gradillas, mecheros de alcohol, pinzas, pipetas, pipeteadores.
 
Método: Para hacer la determinación de glúcidos primero se realizan las disoluciones necesarias, en este caso al 5% (250mL), de almidón. En un tubo de ensayo se echan 3 mL de la disolución, ayudándonos de una pipeta. Después, a la muestra se le añaden 1mL de Fehling A, y otro de Fehling B. La mezcla obtenida se volverá azul. Agitamos para que se mezcle bien y se pone al fuego. Se debe calentar hasta que dé una reacción positiva o negativa. Si la mezcla se vuelve naranja, es positivo; si no, es un resultado negativo.

Resultados: El resultado obtenido fue negativo. El tubo que contenía el almidón no cambió al color naranja.

Conclusiones: Viendo el resultado obtenido llegamos a la conclusión de que para conseguir glucosa del almidón, hay que hacer más pruebas, no sólo calentarlo.









Almidón (centro): reacción negativa.

Práctica 2: determinación de glúcidos

Título: Determinación de glúcidos, disacáridos.

Materiales: Lactosa, sacarosa, reactivo de Fehling A, reactivo de Fehling B, tubos de ensayo, gradillas, mecheros de alcohol, pinzas, pipetas, pipeteadores.
 
Método: Para hacer la determinación de glúcidos primero se realizan las disoluciones necesarias, en este caso al 5% (250mL), de lactosa y sacarosa. En un tubo de ensayo se echan 3 mL de cada disolución, ayudándonos de una pipeta. Después, a cada muestra se le añaden 1mL de Fehling A, y otro de Fehling B. La mezcla obtenida se volverá azul. Agitamos para que se mezcle bien y se pone al fuego. Se debe calentar hasta que dé una reacción positiva o negativa. En este caso, una de las dos da una reacción positiva; la otra, negativa.

Resultados: Los resultados obtenidos fueron: positivo en lactosa y negativo en sacarosa. El tubo que contenía la disolución de lactosa se volvió naranja, mientras que el de sacarosa quedó azul.

Conclusiones: Viendo los resultados obtenidos llegamos a la conclusión de que la lactosa contiene glucosa, mientras que a la sacarosa hay que hacerle más pruebas para poder llegar a la glucosa.







En esta foto vemos la lactosa, el almidón (siguiente entrada del blog) y la sacarosa (respectivamente) con sendos resultados.

Práctica 1: determinación de glúcidos

Título: Determinación de glúcidos, monosacáridos

Materiales: glucosa, fructosa, reactivo de Fehling A, reactivo de Fehling B, tubos de ensayo, gradillas, mecheros de alcohol, pinzas, pipetas, pipeteadores.
 
Método: Para hacer la determinación de glúcidos primero se realizan las disoluciones necesarias, en este caso al 5% (250mL), de glucosa y fructosa. En un tubo de ensayo se echan 3 mL de cada disolución, ayudándonos de una pipeta. Después, a cada muestra se le añaden 1mL de Fehling A, y otro de Fehling B. La mezcla obtenida se volverá azul. Agitamos para que se mezcle bien y se pone al fuego. Se debe calentar hasta que dé una reacción positiva o negativa. Si la mezcla se vuelve naranja, es positivo; si no, es un resultado negativo. En este caso, las dos deberían de dar positivo.

Resultados: Los resultados obtenidos fueron ambos positivos. El tubo que contenía la disolución de glucosa, se volvió naranja, al igual que el de la fructosa.

Conclusiones: Viendo los resultados obtenidos llegamos a la conclusión de que la glucosa y la fructosa (ambas monosacáridos), contienen glucosa. La fructosa (azúcar de la fruta), al digerirla, se transforma en glucosa, y eso es lo que hemos podido observar gracias a esta práctica.









Glucosa y Fructosa antes de hacer las pruebas.

lunes, 13 de abril de 2015

Práctica 2: fermentaciones


Título: Fermentación del Yogurt

Materiales: Leche, yogurt, yogurteras, espátula-cuchara, palillos, mechero de alcohol, portas, azul de metileno, pinza, microscopio, marcadores de vidrio.
 
Método: Para hacer la fermentación del yogurt hemos utilizado una yogurtera. Para que ésta funcione, debe estar en caliente, así que es necesario enchufarla a la red eléctrica. La “prueba” de esta práctica, ha sido común a todos los grupos, y consistía en colocar leche en uno de los vasitos de la yogurtera. En el vaso de cada grupo se echa leche y un poco de yogurt, y se remueve con ayuda de la espátula (Foto 1). Después, ese vasito se coloca en la yogurtera, la cual se pone en funcionamiento. Al día siguiente se podrán analizar los resultados.

Resultados: Transcurrido el tiempo necesario, se recogen los resultados. Para ello se utilizan los palillos, colocando una minúscula cantidad en un porta. Después se tiñe con el azul de metileno y se deja actuar 5 minutos. Luego se calienta con un mechero de alcohol (Foto 2). Al microscopio se pueden observar en nuestro yogurt (Foto 3) las bacterias que lo forman (Foto 4). Mientras que si mirásemos la leche sola, no se verían dichas bacterias (Foto 5; en esta foto se pueden observar dos grandes grumos).

Conclusiones: En la fermentación del yogurt tiene que aparecer las bacterias, y, como vimos en su momento y en las fotos, están ahí. Además, en la “prueba” no encontramos esas bacterias. Por eso podemos dar el experimento por exitoso.













Foto 1: yogurtera.














Foto 2: mechero de alcohol y portas.















Foto 3: yogurt fermentado.













 Foto 4: bacterias del yogurt.












Foto 5: leche con grumos.

Práctica 1: fermentaciones.


Título: Fermentación del Pan

Materiales: Harina, levadura, agua, vasos de vidrio, parafilm, frigorífico, espátula-cuchara, palillos, mechero de alcohol, portas, azul de metileno, pinza, microscopio, marcadores de vidrio.

Método: Para hacer la fermentación del pan hemos utilizado tres vasos. En uno de ellos hemos colocado la “prueba”, utilizada para saber que la práctica sale como debe, que consiste en agua y harina; en los otros dos, agua, harina y levadura. La razón por la que en la “prueba” no se echa levadura es porque son precisamente las levaduras las que queremos observar al microscopio una vez realizada la práctica. Preparamos los distintos vasos y a cada uno le escribimos con un marcador de vidrio qué es lo que contienen (Foto 1). Después, uno de los dos vasos con harina, agua y levadura se tapa con parafilm, pues habrá que meterlo en el frigorífico (Foto 2). Los otros dos vasos se dejan reposar durante un día, cada uno con su correspondiente contenido. 

Resultados: Trancurrido el tiemo necesario, se recogen los resultados. Para ello se utilizan los palillos, colocando una minúscula cantidad en un porta. Después se tiñe con el azul de metileno y se deja actuar 5 minutos. Luego se calienta con un mechero de alcohol. En el vaso de harina y agua, al mirarlo al microscopio, no se observan las levaduras con lo que la “prueba” está bien hecha. En el vaso que permaneció en el frigorífico, se observan escasas o ninguna levadura, siendo el resultado correcto. Y, en el último vaso, ese en el que ha crecido la masa de nuestro pan (Foto 3), al observar al microscopio, se aprecian las levaduras (Foto 4).

Conclusiones: En la fermentación del pan tienen que aparecer levaduras. La “prueba” no tiene levaduras, el vaso del frigorífico apenas y el pan que nos salió sí las tiene. Estos eran los resultados que teníamos que obtener, así que, concluimos que la práctica salió con éxito.










Foto 1: recipientes.













Foto 2: vaso con parafilm.














Foto 3: masa del pan.










Foto 4: levaduras.