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martes, 8 de marzo de 2016

Fracturas de hueso

Cuando se fractura un hueso, primero se forma un hematoma, ya que se desgarran los vasos sanguíneos. Como resultado, una masa de sangre coagulada se acumula en la zona, provocando una inflamación y un dolor.
En unos días crecen nuevos capilares en el área y se forma un callo cartilaginoso que, gradualmente se va convirtiendo en callo óseo como resultado de la actuación de los osteoblastos, que hacen que aparezca tejido óseo esponjoso.
Finalmente se remodela el hueso. Esta etapa comienza con el callo óseo y dura varios meses a fin de conformar adecuadamente el hueso.


Fuente:
http://www.sabelotodo.org/fisiologia/fracturas.html

viernes, 4 de marzo de 2016

Huesos y articulaciones

Tipos de huesos:

Los huesos se dividen en cuatro grupos:
  • Largos: predomina la longitud sobre la anchura y el espesor. Tienen dos extremos (epífisis) que se conectan con otros huesos con articulaciones. Un cuerpo (diáfasis) compuesto por tejido óseo compacto con un canal relleno de médula ósea amarilla. Tienen una zona límite entre diáfisis y epífisis (metáfisis) formada por un disco cartilaginoso, que permite el alargamiento del hueso. Son duros y densos. Ejemplo: fémur y húmero.
  • Cortos: las tres dimensiones son prácticamente iguales. Hay otro tipo de huesos pequeños, formados por tejido laminar compacto por fuera y esponjoso por dentro. Ejemplo: carpos y tarsos.
    • Sesamoideos: en relación a un tendón. Ejemplo: rótula.
    • Supernumerarios: no se encuentre en todas las personas.
  • Planos: predomina la longitud y el ancho sobre el espesor. Formados por tejido laminar por fuera (ápole) y esponjoso en el centro (dípole). Forman cavidades en el cuerpo. Ejemplo: cráneo.
  • Irregulares: por su forma no pueden clasificarse en ningún otro tipo. Ejemplo: vértebras y huesos neumáticos (con cavidades llenas de aire, como los de la cara)


Tipos de articulaciones:

  • Sinoviales, diartrosis o móviles: permiten una amplia gama de movimientos.
    • Uniaxiales: movimiento en un solo eje. Pueden ser en bisagra, como la rodilla, el codo o las falanges; o en pivote, como las del cuello.
    • Biaxiales: movimiento alrededor de dos ejes. Pueden ser planas, como las articulaciones intercarpianas; en silla de montar, como las articulación del pulgar; o condiloideas, como la temporomaxilar.
    • Multiaxiales: movimiento alrededor de tres o más ejes. Pueden ser esféricas, como la del hombro.
  • Fibrosas, sinartrosis o inmóviles: uniones entre huesos en las que participa un tejido fibroso que los une. La movilidad queda definida por la longitud de las fibras del tejido. Son de este tipo las de la espalda, el sacro, el tobillo y la pelvis.
  • Cartilaginosas, anfiartrosis o semimóviles: se dan entre el cartílago y hueso. No permiten mucho movimiento.
    • Primarias: cartílago hialino, como las uniones entre partes de un mismo hueso en crecimiento.
    • Secundarias: fibrocartílago, son poco movibles y definitivas, entre dos huesos por un cartílago muy robusto.

¿Cómo crecen los huesos?

El alargamiento de un hueso se produce cuando el cartílago de crecimiento (metáfisis) osifica el hueso y lo expande hacia la epífisis y la diáfisis. Esto provoca que se alargue, y por consiguiente, que la altura de la persona aumente.

Fuentes: